Ganadores de la 32.ª edición del Premio Bayeux Calvados-Normandía

El sábado 11 de octubre de 2025 se dieron a conocer los ganadores de la 32.ª edición del Premio Bayeux Calvados-Normandía para corresponsales de guerra, tras doce meses especialmente mortíferos para la profesión periodística.
Como cada año, desde 1994, este galardón sirve para destacar las historias que realmente importan: el periodismo más profundo, valiente y esencial proveniente de las zonas de conflicto del mundo.

Gaza contada por sus propios fotógrafos
Si bien el palmarés de 2025 abarcó conflictos en diversos continentes, las categorías de fotografía estuvieron dominadas de una forma absoluta y sin precedentes por una única narrativa: la de Gaza, contada desde dentro.
El jurado no solo otorgó el galardón más prestigioso —el Primer Premio (Prix Nikon)— al fotorreportero palestino Saher Alghorra, por su trabajo “Atrapado en Gaza: entre el fuego y el hambre”, que ilustra este artículo; sino que también concedió el segundo y tercer premio a Ali Jadallah y Jehad Alshrafi, respectivamente, por su cobertura del genocidio. El Premio del Público recayó asimismo en uno de los valientes reporteros que se juegan la vida para mostrar lo que Israel quiere ocultar: Ali Jadallah. Este reconocimiento envía un mensaje inequívoco: como quiera que Israel impide el acceso a los reporteros internacionales a Gaza —pues no quiere testigos—, nuestra comprensión visual del conflicto depende por completo del testimonio de los periodistas locales. Alghorra, quien ya había ganado el premio de Joven Reportero del Prix Bayeux en 2024 y sigue encerrado en la Franja de Gaza, encarna esta realidad ineludible. El mundo no tiene otra opción que ver Gaza a través de sus ojos.

Las guerras olvidadas
Una de las funciones fundamentales del Prix Bayeux es rescatar del olvido mediático aquellas crisis que han desaparecido de los titulares. Si la imagen visceral e inmediata llegó desde Gaza dada la brutalidad del genocidio, los premios de periodismo escrito actuaron como un contrapeso deliberado, dirigiendo la atención global hacia conflictos brutalmente ignorados. El ganador del Primer Premio en Prensa Escrita, Wolfgang Bauer, tituló su reportaje para la revista alemana “Zeit Magazin” de forma elocuente: “Los olvidados”, un trabajo centrado en Sudán.
Por su parte, el premio al Joven Reportero 2025 fue para Pierre Terraz por su arriesgado trabajo clandestino en Myanmar: “Birmania: inmersión clandestina en la guerra civil”. Estos reconocimientos sirven para destacar el inmenso esfuerzo que supone informar desde lugares que el resto del mundo ignora, recordándonos que la ausencia de cámaras no implica la ausencia de sufrimiento.

El rostro humano del conflicto
Los trabajos premiados en 2025 demuestran un claro alejamiento de la cobertura bélica tradicional, centrada en tácticas y frentes de batalla. En su lugar, los jurados han elegido historias que exploran las consecuencias íntimas y humanas de la guerra, revelando el profundo trauma que se esconde detrás de las cifras.

El precio de la verdad
Informar desde el frente tiene un coste humano devastador. Este año, la ceremonia estuvo marcada por un dato escalofriante: los nombres de 73 periodistas asesinados en el ejercicio de su profesión se añadieron al memorial de Bayeux —entre ellos, varios españoles—, muchos de ellos en Gaza. Esta cifra subraya el riesgo extremo que asumen quienes buscan la verdad de los hechos para que podamos conocerla.
El presidente del jurado, el reputado periodista estadounidense Jon Lee Anderson, destacó el extraordinario nivel de los trabajos presentados, reflejo del rigor y la dedicación que definen a esta profesión: “Es, sin duda, una de las propuestas periodísticas más convincentes que he visto desde mi llegada al Prix Bayeux. Hemos evaluado una increíble variedad de reportajes, entre los que se encuentran numerosos ejemplos de excelencia periodística procedentes de todo el mundo. Tuvimos debates animados, siempre estimulantes y definitivamente enriquecedores. Estoy cansado, pero estoy muy satisfecho con el proceso que hemos emprendido y estoy convencido de que el público aprobará nuestras decisiones”.

Atrapados en Gaza: entre el fuego y el hambre
La foto que ilustra este artículo es de Saher Alghorra, Zuma Press. En ella “Una madre llora la muerte de su hijo, Ziad Mahmoud Ziad Saydam, asesinado durante un ataque israelí contra una casa en el campo de refugiados de Nuseirat. La familia había huido a Rafah, donde pasó dos meses desplazándose de un lugar a otro en busca de seguridad, pero luego huyó de Rafah para refugiarse en Deir al-Balah, pero Ziad murió en un ataque israelí. Depósito de cadáveres del Hospital de los Mártires de Al-Aqsa, en Deir al-Balah, 24 de junio de 2024”.
© Saher Alghorra / Zuma Press

Para más información: https://www.prixbayeux.org